EL “EFECTO FLYNN INVERSO” ¿ESTÁ DISMINUYENDO LA INTELIGENCIA?
- Centro de Psicología Maribel Gámez

- 4 mar
- 7 Min. de lectura

El medio digital Vozpópuli publicó el pasado lunes 2 de marzo un interesante artículo de Lucas Méndez sobre la preocupación creciente por parte de significados expertos sobre la posible disminución de la inteligencia en la sociedad occidental, fenómeno conocido como “Efecto Flynn inverso”, experimentado desde inicio del presente siglo.
En el mismo, con el título ¿Somos cada vez más tontos? Lo que dicen los datos sobre nuestra inteligencia y el “efecto Flynn’’, se recaba la opinión de varios profesionales de la psicología, entre los que se encuentra Maribel Gámez. El periodista remitió un cuestionario al respecto del que se publicaron las cuestiones más relevantes.
Por su interés, reproducimos íntegro el cuestionario y las respuestas de la directora del Centro de Psicología Aplicada.

Pregunta: En los últimos años se está hablando cada vez más del estancamiento o la inversión del efecto Flynn, ¿hasta qué punto podemos hablar de que esto significa que nuestra inteligencia está disminuyendo?
Maribel Gámez: Así es, pero la naturaleza de la realidad es compleja, eso significa que cuando un dato llama la atención es señal de que hay que mirar alrededor y ver qué otros datos o informaciones sobre el tema existen y de qué manera están relacionados. Esto aplicado al efecto Flynn inverso significa que siempre se le ha considerado un dato importante y, ahora, que ha cambiado de dirección hay que seguir dándole importancia como dato relevante para entender el rumbo de la cognición humana. Esto concuerda con otros datos que también son alarmantes y que afectan, sobre todo, a los jóvenes de muchas partes del mundo, sobre todo a los occidentales. Si definimos la inteligencia como las habilidades que hacen que una persona pueda dar respuesta a los desafíos de su entorno físico, social y cultural, lo que parece claro es que la inversión del efecto Flynn no es una buena noticia, ya que indica una merma de esas habilidades.

P: En el estudio noruego se habla de “reversión” del efecto Flynn. Desde tu experiencia, ¿crees que los niños actuales tienen “menos capacidad cognitiva general” o simplemente las habilidades han cambiado?
M.G.: Desde mi experiencia, no percibo un cambio en las habilidades de los niños. Hay algunas voces que hablan de ese cambio de habilidades, que se refieren a que saben manejar con más rapidez la tecnología. Sin embargo, esa utilización es en su gran mayoría a nivel usuario y para actividades de entretenimiento y tareas pasivas como ver vídeos cortos. Esto no genera valor añadido, ni para ellos ni para la sociedad, por lo que no percibo que sean habilidades de utilidad. En cuanto a las capacidades cognitivas generales, sí que noto dificultades en las habilidades cognitivas que permiten describir, entender y transformar el entorno como son la memoria de trabajo, la atención o el razonamiento lógico
P: El estudio noruego atribuye la reversión a causas ambientales. ¿Qué peso le das, en el caso español, a factores como educación, desigualdad, pantallas o salud mental?

M.G.: Dado que se ha descartado la hipótesis de un origen genético, ya que estos cambios requieren muchas generaciones, hay que acudir al ambiente para explicarlos. Y dentro de los factores ambientales doy peso sobre todo a dos: a la educación y al uso de pantallas. A la educación porque la instrucción formal es un medio de socialización que reciben millones de personas en el mundo y dependiendo de su calidad pueden influir decisivamente en el desarrollo de habilidades cognitivas, cambiando así tendencias en la manifestación de la inteligencia.
Como decía antes, el efecto Flynn debe interpretarse a la luz de otros que arrojen claridad sobre el fenómeno. Uno de ellos habla justamente de la calidad de la educación y es un info rme publicado por el BBVA [1] junto con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) de 2025 que señala que los jóvenes españoles formados tras el modelo EGB están mucho menos preparados en competencias matemáticas y de comprensión lectora que sus progenitores. Esto es, que tras 1990, cuando cambió la ley educativa, parece haber un descenso en el dominio de las habilidades que entrañan estas competencias, básicas para entender y manejarse en el mundo; es decir, que forman parte de la conducta inteligente.

También le doy bastante peso al uso masivo de pantallas. De hecho una de las investigaciones [2] más recientes, publicada el 25 de febrero de 2026, habla de la asociación entre exposición digital excesiva, rendimiento académico y cognitivo, encontrando que el uso de pantallas se relaciona con una disminución en ambos rendimientos. Tanto la depauperización de la enseñanza como el uso masivo de pantallas parecen estar afectando negativamente a las habilidades cognitivas humanas.
P: Desde tu consulta diaria con niños y adolescentes, ¿notas diferencias cognitivas entre generaciones? ¿En qué comportamientos concretos (atención, lenguaje, resolución de problemas) ves mejoras o retrocesos?
M.G.: Sí, noto diferencias cognitivas en los niños y adolescentes en comparación con otras generaciones. Algunas de estas diferencias tienen que ver con la memoria: muchos jóvenes, que por edad entrarían dentro de la generación Z, tienen muchas dificultades para recordar situaciones que les ocurrieron recientemente cuando son preguntadas por ellas en terapia. O, también, les cuesta traer a la memoria aquello que hablamos en la consulta anterior.

En ocasiones, son ellos mismos los que me dicen que tienen dificultades para estar atentos a lo que hablamos durante la hora que dura la consulta y que desconectan de la conversación durante algunos segundos.
En cuanto al lenguaje, lo percibo más pobre en comparación con otras personas de mayor edad, ya que muchos no leen porque les cuesta centrar la atención o porque tienen dificultades en la comprensión lectora y no se enteran de aquello que leen. En conclusión, veo dificultades cognitivas en un gran número de niños y adolescentes y que estas les generan problemas en varias situaciones como la adquisición de conocimientos nuevos o la expresión de sus emociones.
P: ¿Hay algún indicador en España que te preocupe seriamente, más allá del ruido mediático: comprensión lectora, razonamiento numérico, capacidad de atención…?
M.G.: Sí, hay un indicador muy preocupante en España y es el Informe PISA [3]. En la línea de la investigación mencionada antes realizada por el BBVA y el IVIE, en este último informe de 2022 se concluye que los resultados han sido los peores de los últimos 20 años.

Hay que recordar que las pruebas utilizadas para el estudio miden competencias en el ámbito lector, matemático y científico lo que indica que el nivel de las habilidades cognitivas necesarias para manejar estas materias con éxito parece que está disminuyendo.
P: Si la IA asume cada vez más tareas cognitivas rutinarias, ¿cómo crees que cambiará la definición y medición de la inteligencia humana?
M.G.: El Instituto Tecnológico de Massachusetts[3] (MIT) realizó un estudio muy interesante sobre este asunto en 2025, en el que se comparaban 3 grupos a la hora de realizar una tarea: un grupo usaba para resolverla la inteligencia artificial, otro solo tenía acceso a internet pero no a IA y otro a ninguna de las dos. Tras realizar la tarea y enfrentarles a una nueva los investigadores vieron, a través de prueba de diagnóstico por imagen, que el cerebro estaba menos activo en el grupo de personas que habían usado la IA. Esto significa que delegar tareas rutinarias en la IA provoca un efecto que se ha llamado “deuda cognitiva”, que consiste en que las neuronas se encuentran menos conectadas en este grupo y, por consiguiente el flujo de información era menor y la memoria menos activa.

Si pensamos que esta tendencia a delegar en la IA se mantiene por una mayoría de personas, estas verían mermadas su capacidad cognitiva en comparación con aquellos que no la usen o lo hagan de tal forma que no se vean afectados. Esto dividiría a la sociedad en grupos diferenciados cognitivamente, algo que se reflejaría en los resultados de los test de inteligencia que se realicen en el futuro.
Quizá, si llega ese momento y se generaliza y se naturaliza delegar en la IA, es posible que los test dejen de contemplar algunas habilidades que la IA hace como parte de las humanas y no se evalúen, cambiando así la forma en que se conceptualiza y se mide la inteligencia. Esto es es, cambiaría la forma de ser un ser humano y, por lo tanto, cómo se evaluaría su inteligencia.
P: Por otro lado, parece que hay una obsesión por corroborar que el ser humano es cada vez menos inteligente o capaz, menospreciando continuamente a las generaciones más jóvenes, quizá simplemente por no comprenderlas. ¿Crees que esto es una cuestión inherente al relevo generacional?, ¿o que es cierto que cada vez tenemos más empeño en señalar que vamos a peor como sociedad?

M.G.: Como comentaba antes, hay señales que indican que algo les está ocurriendo a las generaciones jóvenes: malos resultados en informe PISA, pauperización de la educación, riesgo de desarrollar síntomas similares a la adicción en relación con el uso de las pantallas [5], soledad no deseada[6], poca preparación para iniciar la vida laboral[7], etc. No creo que sea un empeño por señalar que como sociedad vamos a peor hablar de estas circunstancias, sino en poner el énfasis en que las cosas no van bien para los jóvenes que son al final la fuerza productiva de un país y representan su futuro. Todos debemos estar informados e involucrados en entender y, en la medida de lo posible en cambiar las condiciones por las cuales los jóvenes se encuentran en mayor desventaja cognitiva, social o relacional para entender y transformar el mundo.
P: ¿Cuál es, para ti, la gran lección del efecto Flynn y su posible reversión? ¿Qué pregunta deberíamos hacernos en lugar de “¿Somos más tontos?”

M.G.: Estamos viviendo un momento histórico, una revolución tecnológica sin precedentes que sigue desarrollándose y cuyas consecuencias iniciales estamos atisbando pero vendrán muchas más que aún no podemos ni imaginar. Creo que la pregunta que deberíamos hacernos es ¿Estamos haciendo un uso de la tecnología que nos convierta en seres humanos más capaces de describir, entender y transformar el mundo? Tenemos que darnos prisa en contestar a esa pregunta, porque tendremos que volver a hacerlo cuando la IA y la computación cuántica trabajen juntas, ya que transformarán el mundo en diez años. Y es posible que no sea un cambio que involucre a toda la sociedad sino solo a parte de ella, generando desigualdad.
REFERENCIAS
1. Informe BBVA e IVIE

1. Uso de medios digitales y redes cognitivas en estudiantes de medicina: vinculando el tiempo frente a la pantalla con la inteligencia y el rendimiento académico
2. Informe PISA 2022.Resultados España.
3. Instituto Tecnológico de Massachusetts. Your Brain on ChatGPT: Accumulation of Cognitive Debt when Using an AI Assistant for Essay Writing Task https://arxiv.org/abs/2506.08872
4. Uno de cada tres adolescentes sufrirá adicción a las redes sociales. https://www.infobae.com/tecno/2024/05/02/uno-de-cada-tres-adolescentes-sufrira-adiccion-a-las-redes-sociales/

1. Observatorio Estatal de Soledad no Deseada. https://www.soledades.es/estudios/estudio-sobre-juventud-y-soledad-no-deseada-en-espana
2. Hiring Benchmark Report
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Leí el artículo de Vozpopuli cuando salió y cuando lo leí pensé que los artículos del principio los había aportado Maribel en su opinión, es más, también pensé que en parte el autor no había apenas cambiado sus palabras. Cuando salió el artículo del blog, comparé ambos textos y estaba en lo cierto, solamente que no podía imaginar que era un copipega exacto de su opinión y que el autor nada más había añadido la palabra "Frontiers" cuando lo escribió. Es muy triste que una persona que se dedica a la escritura escriba utilizando las opiniones de otras personas a modo de collage en sus escritos, que es al final lo que creo que el autor está haciendo. Esto no…
Pues si baja la inteligencia humana y cada vez se usa más una IA cada vez más inteligente, el futuro esçta oscurro como frente de nubarrones tempestuosos.
Es un tema que no se tomó en consideración lo suficiente cuando se empezaron a desarrollar las tecnologías y a dárselas en manos a los más pequeños. Ahora como sociedad tenemos que lidiar con las consecuencias y prevenir estos fenómenos cuanto más posible!
Es innegable para cualquiera que tenga que ver con los procesos de adquisición y control del conocimiento. Yo estoy en el vértice de una tripleta de eventos determinantes: programador de algoritmos supuestamente éticos, supevisor de nuevos programadores y usuario controlador. Y os digo que todo es una mierda y que los jefes están encantados con los pimpollos que llegan nuevos que no se enteran de nada. A ver, de toda la vida los programadores somos frikis, eso está aceptado. Pero al menos, sabemos qué es y dónde está Australia. A los pimpollos que llegan nuevos les suena a una marca de zapatillas molonas. Sobre todo por el canguro.
Una pregunta, a ver si lo he entendido bien: no es que la inteligencia de cada persona haya bajado según ha ido cumpliendo años, sino que las nuevas cohortes (se dice así, ¿verdad?) son menos inteligentes que las más veteranas y por eso baja la media. ¿Es cierto?