Terapia de pareja

Terapia de pareja. Centro de Psicología Aplicada Maribel Gámez

La infelicidad puede instalarse en el día a día como una rutina más

¿Qué tipo de problemas son los más comunes dentro de la pareja?

 

Sin duda, la falta de claves comunicativas compartidas es el principal escollo con el que se encuentran las personas que deciden compartir la vida juntos.

 

La falta de escucha activa, de comprensión hacia las necesidades y deseos del otro, puede construir un muro que impide dar con aquello que genera el malestar. Pero estos factores no son los únicos que pueden perturbar el buen funcionamiento de las relaciones.

 

La llegada de un hijo, los contactos con la familia del otro, el área sexual o las infidelidades son situaciones que ponen a prueba el vínculo de la pareja.

Terapia de pareja. Centro de Psicología Aplicada Maribel Gámez

Sustituir dinámicas que generan malestar por otras que lleven a la armonía

Construir una relación con otra persona es uno de los proyectos emocionales más importantes en el que podemos embarcarnos los seres humanos. Ese vínculo constituye uno de los pilares en los que se asienta el bienestar de una persona, de ahí su importancia y necesidad de cuidado.

 

Cuando una pareja se resiente debido a problemas continuos para los que no se encuentra solución, es el momento de acudir a un profesional de la psicología. Igual que ocurre con los problemas de carácter individual, los de pareja pueden complicarse mucho e incluso cronificarse si se ignoran y el tiempo sigue su curso.

 

Entonces la infelicidad puede instalarse en el día a día como una rutina más, algo que es evitable si se buscan soluciones lo antes posible.

 

Terapia de pareja. Centro de Psicología Aplicada Maribel Gámez

La falta de escucha activa construye un muro

que hay que derribar, si hace falta con ayuda

¿Cómo restaura el psicólogo el buen funcionamiento de algo que está dañado?

 

Para conseguirlo se parte de un buen análisis del problema, recogiendo información, con el objetivo de localizar cuáles son aquellas dificultades en el presente que generan esa falta de entendimiento. No hay que olvidar que una pareja la componen dos personas de naturaleza diferente que quieren encontrar la manera de estar juntas, por eso, se combinan las sesiones en pareja con las individuales. Así se consigue que cada miembro tenga un espacio propio en el que poder expresar lo que le preocupa y que no surge en terapia estando juntos. El psicólogo, tras el proceso de evaluación y teniendo en cuenta los objetivos iniciales, dará pautas, propondrá negociaciones y ejercicios. La idea es cambiar las dinámicas que generan el malestar por otros hábitos que lleven a la armonía y a potenciar todo lo bueno que en una pareja pueden darse uno al otro.