Fantosmia o alucinaciones olfativas

Maribel Gámez, 16-10-21

Descripción del problema

Al sentido del olfato se le ha prestado menos atención investigadora que al resto de los sentidos. Esto es así porque históricamente se ha percibido menos útil en comparación con las demás capacidades que posee el ser humano. También se ha considerado una actividad propia de animales y no de hombres, retirándole la atención en un intento por aumentar las diferencias que nos separan con el resto de los animales.

Sin embargo, aunque se le dé menos importancia, el olfato es muy importante para el ser humano y juega un papel clave en su supervivencia. Es el sentido que está más desarrollado nada más nacer. Gracias a él, el recién nacido es capaz de identificar a su madre inmediatamente. También nos protege de ingerir alimentos en mal estado solo con acercárnoslos a la nariz. El olfato posee la capacidad de evocar recuerdos y transportarnos a escenarios ya vividos gracias a estar directamente ligado al sistema límbico, la parte del cerebro que se encarga de regular las emociones. Y como cualquier otro sentido, puede presentar distorsiones. Una de ellas, aunque poco frecuente, son las alucinaciones olfativas o fantosmias.

La fantosmia o alucinación olfativa es la experiencia olfativa sin estímulo que la provoque. Es decir, no hay nada físico que produzca un determinado olor, sino que es el cerebro el que genera esa experiencia. Cuando una persona la sufre hay que descartar primeramente problemas físicos que puedan desencadenarla, como, por ejemplo, tumores cerebrales, consumo de drogas, exposición a sustancias industriales, posibles problemas endocrinos o enfermedades nasales, entre otras posibilidades. Cuando este origen se descarta, que se esté ante un problema psicológico aumenta. En ese momento hay que acudir a un profesional especializado que realice una exhaustiva evaluación y tratamiento del problema.

Las alucinaciones siempre se han asociado con trastornos psicológicos graves y, aunque es cierto que la esquizofrenia, la enfermedad mental por excelencia, debe presentar para su diagnóstico elementos alucinatorios y delirios, una alucinación no tiene porque indicar la existencia de un trastorno psicológico. Las alucinaciones sin trastorno existen. ¿Piensas que acabas de recibir una llamada en el móvil pero no hay ninguna registrada? ¿Crees  que han dicho tu nombre cerca de ti, en un grupo de gente que mantiene una conversación y no es cierto? Estos son experiencias alucinatorias que cursan con normalidad psicológica y que todo el mundo ha experimentado alguna vez. Por eso lo mejor, para distinguirlas unas de otras, es pedir ayuda psicológica.

Si quieres saber más...

Fantosmia (alucinaciones olfativas): descripción del problema

¿Sabías qué...

La experiencia alucinatoria olfativa varía mucho de una persona a otra?

Algunas personas perciben olores desagradables mientras que a otras les gusta lo que huelen. Pueden experimentarlo como un olor constante o percibirlo como algo que viene y va.

A veces es una sola narina por la que se nota el olor, en vez de por las dos. Se clasifican básicamente en dos tipos: periférica, cuando la sensación olfativa se origina por un fallo en las fosas nasales, y central, cuando el fallo se genera en los receptores cerebrales.

  • Parosmia: consiste en una mala interpretación de un olor agradable como si fuera desagradable. Suele ser un problema derivado de procesos tumorales, epilepsia o trastornos psicológicos.

  • Cacosmia: es una percepción de un olor desagradable que vendría del propio organismo sin que existan moléculas olorosas en el ambiente.

  • Osmofobia: consiste en la manifestación de conductas de miedo ante la detección de determinados olores producto de experiencias negativas pasadas.

  • Presbiosmia: es la disminución en la capacidad olfativa producto de la edad.

Por último, destacar que,  uno de los síntomas que presentan las personas infectadas por el virus de la COVID-19 es la pérdida del sentido del olfato. A este fenómeno se le llama anosmia.

Fantosmia (alucinaciones olfativas): otros problemas asociados al olfato