El 15 de junio de 2026 Nature publicó uno de esos trabajos que recordaremos como un punto de inflexión en la historia de las neurotecnologías. El estudio, Uso independiente a largo plazo de una interfaz cerebro-computadora intracortical para el control del habla y del cursor, describe cómo una persona con ELA avanzada utilizó casi dos años una interfaz cerebro-ordenador implantada para comunicarse, navegar por internet, trabajar y relacionarse con su entorno sin ayuda directa