Desmontan sacapuntas, utilizan compases o buscan los recambios de cuchillas que se usan para limpiar la vitrocerámica. La cuestión es encontrar algo afilado, pequeño y manejable con lo que hacerse daño. Hacerse daño a uno mismo, las llamadas autolesiones, están cada vez más presentes en el mundo adolescente. Los padres, siempre alerta a cualquier peligro que aceche a sus hijos, se quedan desolados al darse cuenta de que este es su propio enemigo. Que esté solo en su cuarto no