El sueño constituye una función biológica esencial para el mantenimiento de la salud física, cognitiva y emocional. Su regulación depende del sistema circadiano y de complejos mecanismos neurofisiológicos que coordinan los ciclos de vigilia y descanso. Las alteraciones del sueño representan actualmente uno de los problemas de salud más frecuentes en la población general y se asocian a un importante deterioro funcional, incremento de comorbilidades médicas y riesgo de trastorn