¿Tienes la percepción de que cada vez con más frecuencia las comunicaciones con las personas de tu entorno se basan en emoticonos, memes, gifts y otros recursos que suponen menor esfuerzo intelectual que las palabras y los razonamientos? Pues sí es así, tu percepción es correcta. Y no sólo es una realidad, sino que además ya está cuantificada en una investigación publicada en Sage Journals el pasado 20 de marzo