• Centro de Psicología Maribel Gámez

Alon Chen, neurocientífico: sobre el futuro de los estudios del cerebro y las ciencias neuronales


“El estudio del cerebro no es solo responsabilidad de biólogos y médicos, sino de matemáticos, físicos, psicólogos…”, afirma Alon Chen, neurocientífico.

El pasado 30 de noviembre, Alon Chen impartió una conferencia en la Fundación Ramón Areces de Madrid sobre ‘Los misterios de la mente humana: el futuro del cerebro y las ciencias neuronales’. En la misma, el doctor Chen realizó la siguiente reflexión:


“Está demostrado que el estrés tiene una mayor prevalencia en las mujeres que en los hombres. Sin embargo, seguimos tratando a todos los pacientes de una forma muy similar. ¿Por qué?” Quien lanza esta pregunta no es un profano en la materia precisamente, sino el presidente del Instituto Weizmann de Israel, Alon Chen, que cuenta con 40 equipos de investigación estudiando diferentes aspectos del funcionamiento del cerebro. El doctor Chen, uno de los mejores conocedores del estrés a nivel mundial, ha reconocido la necesidad de seguir investigando en este campo para poder dar solución a tantas dolencias y patologías -aún sin solución- asociadas a este complejo órgano: desde las enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer, a la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), la ansiedad, la depresión, el autismo, la esquizofrenia, el propio estrés… “En estos dos últimos años de pandemia nos hemos dado cuenta de lo importante que es la salud mental, más aún tras revisar los últimos datos de suicidios y cómo ha afectado a todas las capas de la población, provocando síndromes postraumáticos…”, ha recordado Chen.


“El estudio del cerebro no es solo responsabilidad de biólogos y médicos, sino de matemáticos, físicos, psicólogos…”, afirma Alon Chen, neurocientífico.

“La complejidad del cerebro se traduce por ejemplo en que hablamos de un órgano que contiene entre 80.000 y 100.000 millones de células. Y esas células, a su vez, tienen múltiples relaciones entre ellas. Una sola neurona de la capa externa del cerebro se comunica con otras 10.000 células. Por todo ello, su estudio no es solo responsabilidad de biólogos y médicos, sino de matemáticos, físicos, psicólogos…”


Alon Chen ha lamentado que los tratamientos no hayan progresado todo lo deseable en los últimos 50 años. Al respecto, ha destacado una línea de investigación que pone el foco en los factores ambientales como claves, junto a los aspectos genéticos: “En estos momentos, estamos haciendo muchos esfuerzos para comprender estos mecanismos epigenéticos, para intentar desarrollar nuevas soluciones y dar con mejores tratamientos”. Y ha recordado el proceso que sigue un paciente con una depresión grave, cuando llega a la clínica: “Los psiquiatras le suelen prescribir un fármaco antidepresivo bastante similar al que había hace varias décadas. Ese fármaco suele empezar a hacer efecto a los dos meses. Pero en ese tiempo, solo la mitad de los pacientes va a notar algún cambio. Así que van de nuevo al médico y éste le cambia el tratamiento por otro fármaco similar. Y entonces hay que esperar otros dos meses.”


“El estudio del cerebro no es solo responsabilidad de biólogos y médicos, sino de matemáticos, físicos, psicólogos…”, afirma Alon Chen, neurocientífico.

“Para las mujeres, los niveles de cortisol son significativamente más altos. Los hombres son inhibidos por la testosterona. La prevalencia de psicopatologías relacionadas con el estrés, como la ansiedad y la depresión, es de 2 a 3 veces mayor en las mujeres. Es importante estudiar tanto a hombres como a mujeres porque pueden necesitar tipos de tratamiento totalmente diferentes. Entonces, ¿por qué los tratamos igual? En este campo de la medicina, tenemos un problema desde el diagnóstico al no existir una prueba concluyente para detectar una patología u otra”.


En este punto de su conferencia, se preguntó por las mejores alternativas para combatir la ansiedad y el estrés en nuestro día a día. “El único método demostrado para enfrentarse a patologías relacionadas con el estrés es el deporte o el ejercicio físico o realizar actividades que nos hagan sentir bien, ya sea dar un paseo por la playa, cuidar del jardín… Durante la pandemia, hemos visto también la importancia y necesidad de las relaciones sociales. La meditación también nos ayuda a desconectar. Estas soluciones no son suficientes para aquellas personas que están gravemente enfermas, pero sí sirven para una gran parte de la población, para quienes están aún en una situación moderada de estrés”, ha comentado.


Sobre la predisposición a padecer este tipo de trastornos, mencionó dos ejemplos para hacer ver cuán importante es considerar el desarrollo desde el vientre materno. “Si pensamos en una mujer embarazada que vive en una zona en guerra, ella está preocupada todo el tiempo en cómo sobrevivirá ese bebé en el conflicto y se lo va transmitiendo. Si después finalmente el nacimiento se produce en una ciudad como Madrid, resulta que en esos nueve meses el bebé ha sido diseñado para estar atento, alerta a cualquier peligro. Y aquí en la escuela igual se le diagnostica con un déficit de atención porque no está preparado, porque no ha sido diseñado para estar ocho horas sentado.


“El estudio del cerebro no es solo responsabilidad de biólogos y médicos, sino de matemáticos, físicos, psicólogos…”, afirma Alon Chen, neurocientífico.

Pensemos en otro ejemplo: otra mujer embarazada que reside en una zona de pobreza, de carestía de lo más básico. Las señales que le transmitirá en el desarrollo al cerebro y al organismo del bebé serán que conserve la máxima energía. Si finalmente ese niño nace en California, verá que aunque se alimente igual que los demás niños de su clase, su organismo acumulará más nutrientes y podrá llegar a desarrollar trastornos alimenticios, obesidad, diabetes… Con estos ejemplos quiero subrayar la importancia de la programación en el desarrollo. En estos últimos años hemos comprobado esa evolución en trastornos de alimentación como la anorexia, la bulimia…”, concluyó Alon Chen.


Alon Chen (Israel, 1970) es neurocientífico y jefe del Departamento de Neurobiología del Instituto de Ciencias Weizmann de Israel, así como director del Instituto de Psiquiatría Max Planck en Munich, Alemania. Además, dirige un laboratorio conjunto, Weizmann-Max Plank, de neuropsiquiatría experimental y neurogenética conductual y es profesor adjunto en la Facultad de Medicina de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich.


En su investigación, el doctor Chen se centra en los procesos biológicos mediante los cuales se desarrollan el estrés y la ansiedad en nuestros cuerpos, así como los mecanismos en el cerebro que son activados por estos estados mentales y están destinados a regularlos. Su investigación también cuestiona cómo estos mecanismos de respuesta se activan en exceso o en defecto en varios trastornos psiquiátricos. En la búsqueda de una comprensión básica de cómo los animales y los humanos responden al estrés y la ansiedad, el doctor Chen y sus colegas han descubierto genes, proteínas y circuitos neuronales que juegan un papel crucial en estos fenómenos. También han descubierto mecanismos epigenéticos (es decir, controlar la expresión génica, pero no en los genes mismos) y circuitos de procesamiento de información en el cerebro que están relacionados con la ansiedad, la depresión, los trastornos alimentarios y los síndromes metabólicos. (Fuente: Fundación Ramón Areces)


“El estudio del cerebro no es solo responsabilidad de biólogos y médicos, sino de matemáticos, físicos, psicólogos…”, afirma Alon Chen, neurocientífico.
Alon Chen: “El estudio del cerebro no es solo responsabilidad de biólogos y médicos, sino de matemáticos, físicos, psicólogos…”


81 visualizaciones17 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo