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SINESTESIA, NEUROSIS O PSICOSIS, NEUROECONOMÍA… LAS RESPUESTAS DE MARIBEL

Actualizado: 24 ene


Sinestesia, neurosis o psicosis, neuroeconomía… las respuestas de Maribel Gámez a los lectores del Blog. Centro de Psicología Aplicada

El pasado sábado ofrecíamos a los lectores del Blog la posibilidad de preguntar a Maribel Gámez sobre aspectos o cuestiones de la Psicología sobre las que albergaran dudas o desearan información. Hoy presentamos sus respuestas a las cinco preguntas formuladas.

 

 

Respuesta a Alex Rolo: “Yo quisiera saber sobre la sinestesia. ¿Es un trastorno?...”

 

Al ver escrito en un papel el número 8, la persona comienza a percibir un olor a fresa. O a ver con claridad la cifra de color azul. Estos son dos ejemplos que muestran el fenómeno llamado sinestesia que consiste en una variación en la percepción humana de lo más curiosa. La sinestesia se caracteriza porque quien la experimenta tiene interconectados algunos sentidos entre sí y no puede controlar lo que le ocurre a voluntad. Eso significa que al estimular un sentido, otro sentido se activa también. Así, su cerebro, puede hacerle ver colores al escuchar sonidos o experimentar olores al ver palabras escritas.

 

Pero estas no son las únicas formas de sinestesia, de hecho, existen más de 70 tipos de combinaciones diferentes. Quien la experimenta solo puede evitarla dejando de estar expuesto a aquello que lo provoca, es decir, el estímulo que le genera la experiencia.

 

Sinestesia, neurosis o psicosis, neuroeconomía… las respuestas de Maribel Gámez a los lectores del Blog. Centro de Psicología Aplicada

Diferentes estudios explican la sinestesia argumentando que el cerebro no ha realizado la poda neuronal o eliminación de conexiones neuronales en el proceso normal de desarrollo, que da como resultado la especialización de cada uno de los sentidos.

 

Antes de esa poda, según esta teoría, todos somos sinestésicos y esas interconexiones se pierden más o menos después de los cuatro meses de edad con el desarrollo normal. En cuanto a la historia de su estudio, se describe por primera vez en 1880 por Francis Galton, primo de Darwin, pero no es hasta este siglo que se la prestado la importancia que un fenómeno así merece, quedando todavía mucho que averiguar sobre las zonas cerebrales que se activan en esta percepción tan diferente que algunos personas tienen.

 

¿Es un trastorno? No tiene por qué ser un problema si la persona y el entorno recibe información precisa sobre el fenómeno. En el diagnóstico realizado por profesional, si no se tiene en cuenta esta posibilidad,  la persona sinestésica puede pasar por alguien que sufre alucinaciones o que ha consumido alucinógenos, que también la producen, como el LSD. Afortunadamente cada vez más profesionales la conocen y saben diferenciarla de otros síntomas que sí pueden ser signo de patología.

 

Como muestra de que no tiene por qué ser un problema,  dos grandes figuras, una del arte como Vasili Kandinsky y un premio nobel de física como Richard Feynman vivían con su sinestesia, aprovechándola para enriquecer su trabajo, ya que les acompaño toda la vida.


Sinestesia, neurosis o psicosis, neuroeconomía… las respuestas de Maribel Gámez a los lectores del Blog. Centro de Psicología Aplicada

Espero que te haya sido útil la información. Gracias.

 

 

Respuesta a ANDREAAMARILLOROJO: “Cual es la diferencia entre neurosis y psicosis?”



Sigmund Freud fue el primero que habló de la diferencia entre neurosis y psicosis en relación con los problemas mentales. En la actualidad, esta diferenciación está en desuso y ha ido evolucionando a medida que la Psicología se ha convertido en una ciencia de la salud con base científica. Así que en la actualidad el término neurosis correspondería al conjunto de problemas psicológicos en los que el contacto con la realidad está intacto en el paciente como, por ejemplo, las fobias, miedo a un objeto o situación determinada que se evita, o la ansiedad que se caracteriza por pensamientos futuros negativos de difícil manejo.


Por contraposición, en la psicosis se encuadran los problemas más graves, donde ese contacto con la realidad se pierde. Entre ellos, se encuentran la esquizofrenia que se caracteriza porque estas personas experimentan delirios, ideas magnificadas de base irracional, y alucinaciones, como ver o escuchar estímulos que no existen y el cerebro crea. Además de la esquizofrenia entrarían en esta categoría el trastorno bipolar, caracterizado por períodos de depresión y manía o sentimientos de euforia y grandeza intensos que les hace realizar comportamientos que les ponen en riesgo; y, también, el trastorno obsesivo compulsivo grave, en el que los rituales que realiza quien lo padece para eliminar el miedo que siente le incapacita por completo la vida.


Sinestesia, neurosis o psicosis, neuroeconomía… las respuestas de Maribel Gámez a los lectores del Blog. Centro de Psicología Aplicada

Espero que te haya sido útil la información. Gracias.


Contestando a DURKHEIMSOCIAL: “…me gustan más información y bibliografía sobre neuroeconomía.”


Sobre este tema, tan actual, queda mucho por investigar. Justamente, a mitad del año pasado, se publicó un artículo muy interesante sobre neuroeconomía y decisiones financieras que confirma la conexión entre decisiones financieras, estructuras cerebrales y sesgos. Además, incluye una bibliografía completa y actualizada. Lo mejor es que lo puedas leer y sacar tus conclusiones. Dejo el enlace del artículo en inglés.



Espero que te haya sido útil la información. Gracias.

 

Contestando a Eva Vaillo: ”… me fascinaría aprender sobre el lenguaje no verbal!!!”


El lenguaje no verbal es un medio de comunicación que ha estado al servicio de nuestra supervivencia. Fíjate, hasta los dos años de edad, más o menos, que es cuando aprendemos a hablar y la comunicación también puede ser a través de palabras, que la interacción con el entorno es exclusivamente no verbal.


Sinestesia, neurosis o psicosis, neuroeconomía… las respuestas de Maribel Gámez a los lectores del Blog. Centro de Psicología Aplicada

Hasta esa edad, vivimos la etapa más vulnerable y dependiente del ser humano y, sin embargo, de una riqueza brutal en el aprendizaje en relación con los demás gracias al lenguaje no verbal, entre otras variables. Uno de los estudiosos del lenguaje no verbal fue, nada más y nada menos, que Darwin que en su obra The Expresion of Emotions in Man and Animals (1872) hablaba de cómo expresamos las emociones que sentimos y cómo reaccionamos a las que vemos en los demás.


 La forma en la que expresamos ciertas emociones básicas a través de medios no verbales como la ira, la alegría o el miedo es genéticamente heredada y sirve para asegurar la supervivencia del individuo y al grupo al que pertenece. Por ejemplo, si vemos llorar a alguien, que es una forma de expresión no verbal, tendemos a acercarnos e intentar ayudarle de alguna manera. Estas expresiones no verbales nos llevan a la acción; por lo tanto son muy poderosas, ya que son capaces de cambiar el medio, aunque por supuesto, podemos intentar modificarlas ocultándolas o exagerándolas.  


El dominio de la expresión no verbal es una habilidad básica para la comunicación efectiva entre las personas, y muy deseada para los que quieren vendernos algo o engañarnos de alguna manera. Pero no solo sirven para hacer el mal, claro está. Cuando alguien aprende un nuevo idioma, ese aprendizaje también va acompañado de gestos propios de ese proceso que facilitan la comunicación con los hablantes del nuevo idioma.


Sinestesia, neurosis o psicosis, neuroeconomía… las respuestas de Maribel Gámez a los lectores del Blog. Centro de Psicología Aplicada

En nuestro día a día, la comunicación verbal y no verbal está siempre entrelazada y presente. ¿Qué ocurre ante una discrepancia entre la comunicación verbal y la no verbal? Está claro, la no verbal predomina y es a la que más atendemos ya que se interpreta como la información cierta que viene del cuerpo, es decir, de las emociones y los actos que el cerebro da como respuesta ante una situación. Vamos, la que se supone que no fingimos. Por eso, sospechamos ante alguien que nos dice que nos quiere con un rictus serio y sin emoción en la voz; o nos preocupamos ante alguien que baja la mirada cuando dice que se siente bien.


De todas formas, no es fácil engañar a los demás fingiendo el lenguaje no verbal, sobre todo en algunas ocasiones. Está comprobado que falsear una sonrisa es muy difícil haciéndola pasar por verdadera, ya que hay determinados músculos de los ojos que deben estar en coordinación con los de la boca al sonreír, algo que sale natural cuando la sonrisa es producto de la emoción, pero que resulta muy difícil de fingir cuando no lo es. En cualquier caso, te recomiendo que atiendas los dos canales siempre y que sospeches de las intenciones de las personas que dicen y muestran lo que dicen de manera no coordinada.

Espero que te haya sido útil la información. Gracias.

 

Contestando a Neander: “… lo que me gustaría preguntar es sobre qué edad comienza a desarrollarse la empatía y cuanto dura este proceso...”


Sinestesia, neurosis o psicosis, neuroeconomía… las respuestas de Maribel Gámez a los lectores del Blog. Centro de Psicología Aplicada

La empatía es la capacidad de comprender los sentimientos y emociones de los demás. Para desarrollar la empatía es necesario reconocer a los demás como entes similares a nosotros y eso ya lo podemos hacer al poco de nacer. Esa habilidad de reconocer al otro se plasma en los ejercicios automáticos de imitación que los bebés presentan a los cinco meses gracias a las neuronas espejo  que permiten esa imitación y se encuentran en la corteza motora, en la corteza somatosentorial y en el área de Broca, entre otras.


Imitar es una forma de comunicación no verbal y un requisito para el desarrollo de la empatía a partir de su sustrato genético. Sería imposible que la empatía creciera como capacidad si se está aislado del grupo social de referencia en el que viven y observan cómo los demás actúan ante diferentes situaciones y cómo interpretan las acciones y emociones que muestra el otro.


Esta habilidad se desarrolla a lo largo de la vida, a partir de los dos años, que es cuando identificamos al otro como diferente a nosotros. Y, para ello, las emociones que sentimos cuando vemos cómo los demás expresan las suyas es clave, así como observar las consecuencias que les traen sus actos y que pueden ser las mismas que sufra el que observa en situaciones similares. Ahí el niño, al final de su infancia, puede a través de la observación y la práctica, desarrollar una idea más o menos fiel de cómo los demás piensan y sienten a través de lo que expresan y que identifica también como procesos propios.


Sinestesia, neurosis o psicosis, neuroeconomía… las respuestas de Maribel Gámez a los lectores del Blog. Centro de Psicología Aplicada

Espero que te haya sido útil la información. Gracias.


 

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15 commentaires


pacogustioz
02 févr.

Muy buenas respuestas, las preguntas muy bien elegidas.

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babiloniacrisis
babiloniacrisis
01 févr.

triciafaraldo, 25 ene

Es genial, pero la próxima ronda de preguntas que abras vas a tener que contestar unas mil, ya verás, jajajaja

_____


Sí, me temo que sí. Es muy valiente nuestra psicóloga de cabecera.

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bar_tender
01 févr.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️

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mabelfarnesio
31 janv.

Espero que no tarden en poner otro turno de preguntas...

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lapanaderadesiempre
31 janv.

❤️❤️❤️

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