AUTOCONOCIMIENTO Y REGULACIĆN EMOCIONAL
- Beatriz Lamora
- 8 mar 2023
- 4 min de lectura
Actualizado: 18 abr 2023

¿Qué es una emoción?
Todos los seres humanos sentimos emociones, estas son procesos complejos psicofisiológicos, en interacción tanto con el entorno como con nuestro mundo interior, que a su vez provocan reacciones.
La parte fisiológica es la que hace referencia a que cuando sentimos una emoción se generan ciertas sustancias quĆmicas que, segregadas en la sangre, hacen que la composición cambie, lo que provoca que estemos mĆ”s predispuestos a reacciones tales como correr, gritar o paralizarnos cuando sentimos miedo o estamos enfadados.
Por eso decimos que las emociones son procesos complejos, ya que hay una parte fisiológica que nos predispone a actuar de una determinada manera. De modo que una cosa es sentir una emoción y otro asunto es expresar una emoción.

¿Cómo surge una emoción?
El inicio de la emoción puede surgir de algo que proviene del exterior. Por ejemplo, un WhatsApp con una mala noticia, un golpe en el coche cuando vas conduciendo o, si vas en un avión y hay un descenso brusco de altura, es posible que tu reacción emocional sea de miedo o susto. Pero tambiĆ©n puede iniciarse desde nuestros propios pensamientos. Por ejemplo, cuando tienes que prepararte para enfrentarte a un examen y empiezas a pensar: āSoy incapaz de aprobar, se me dan fatal las matemĆ”ticas, soy muy torpe.ā, esto ayuda a que se genere malestar y angustia.
Si nos fijamos, paradójicamente, este proceso donde estÔ involucrado el pensamiento y la emoción dificulta la concentración, con lo cual es probable que el desempeño en el examen sea menor al de las capacidades reales de una persona que no piensa ni sienta de esta manera.

El estĆmulo que desencadene la emoción puede venir de dentro o de fuera del organismo, pero los pensamientos circulares o rumiativos, lo que hacen normalmente es aumentar el nivel de intensidad o mantenerlos mĆ”s en el tiempo.
ĀæHay emociones positivas y otras negativas?
No hay emociones buenas o malas. Leslie Greenberg, psicólogo, comparte la idea de que existen seis emociones bĆ”sicas: tristeza, asco, miedo, enfado, alegrĆa y sorpresa. SegĆŗn la teorĆa de las emociones de Greenberg, todas las emociones bĆ”sicas pueden ser secundarias, instrumentales o primarias de acuerdo al contexto.
Estas a veces nos hacen sentir bien y otras nos hacen sentir mal. ¿CuÔl es el problema? Que, si no aprendemos a gestionar las emociones, se corre el riesgo a quedarse enganchado a esa emoción y no permita avanzar.

La finalidad de las emociones es dar una información con la cual la persona que las siente tiene que hacer algo. Cuando eso no ocurre, porque la persona no comprende el mensaje o alimenta de alguna manera emociones sin que haya una resolución, la emoción atrapa a la persona y le dificulta salir de ella. Si esto ocurre quiere decir que falta en esa persona estrategias para gestionar la emoción y salir de ella; ese es un aprendizaje que se va construyendo desde la niñez.
Otro aprendizaje, que es bÔsico para la salud mental, es el de no alimentar los pensamientos rumiativos, desviar nuestra atención mÔs a entender por qué llega esa emoción y saber decir no a que ese pensamiento cobre demasiado importancia, identificando el pensamiento que genera malestar, sabiendo que cuanto mÔs pienses en eso, mÔs cosas negativas verÔs.
Es como si te pusieras las gafas de ver en modo negativo. Pero si cambio de gafas de sol, a otro modo, cambio de emoción, para focalizar la atención en otras cosas agradables que te pasen.

Pero todo eso hay que aprenderlo y es lo que hacemos en terapia, porque la terapia lo que hace es acompañar en el camino a esa persona, para que aprenda a gestionar esas emociones y esos pensamientos. Con el fin de que le lleven a sentirse bien consigo misma y, en el futuro, si alguna situación le supera y le genere otra vez ese malestar, sepa cuÔl es el camino a seguir.
Habilidad para fomentar el propio bienestar
Conocerse a sà mismo, tener conciencia de quien eres, cuÔles son tus puntos débiles y fuertes, al mirarte honestamente al espejo, te permitirÔ descubrir las diferentes herramientas que tienes para hacer frente al malestar. Tus buenas capacidades puestas en juego pueden compensar tus puntos débiles, si tienes conciencia de ellos.
El autoconocimiento es la piedra angular de la inteligencia emocional, entre otras competencias. Si no conoces tu mundo emocional, si no conoces tus capacidades y limitaciones no puedes aprender a regularlas y manejarlas, para convertir tus emociones en aliadas en lugar de en enemigas.

Para conocerse mejor a uno mismo, es importante estar alerta a tus propias reacciones emocionales.
Actividad prƔctica para potenciar el autoconocimiento
Por Ćŗltimo, te voy a pedir que lleves a cabo este ejercicio para realizar un anĆ”lisis prĆ”ctico de las propias emociones: que pienses en alguna emoción intensa que hayas percibido recientemente. ExplĆcate quĆ© suceso (externo o interno) puede haber estado en la causa de esa emoción, en quĆ© consistĆa esa emoción (quĆ© sensaciones te producĆa y en quĆ© partes del cuerpo) y quĆ© información te ofrece (a ti o al entorno) la expresión de esa emoción.
ĀæPara quĆ© sirve este ejercicio? Cuando eres capaz de analizar tus diferentes reacciones emocionales, te das cuenta de que muchas veces actĆŗas en āpiloto automĆ”ticoā, simplemente reaccionas a los estĆmulos que se dan fuera o dentro de ti. Cuando aprendes a detectar todo esto, a ser consciente de tus reacciones, empiezas a poder responder con una capacidad de regulación emocional y de autocontrol mayor.

Si eres capaz de autoobservarte ya no te "secuestraran" las emociones y reacciones que experimentas; entonces poco a poco, gracias a esta prĆ”ctica, conseguirĆ”s analizar las emociones que entraƱen mĆ”s dificultad para ti. Por ejemplo: āMe pongo triste cada vez que me critican.ā En ese momento puedes preguntarte: āPero, Āæpor quĆ© me pone triste?ā ĀæMerece la pena ponerse triste? ĀæA esa persona le das tanto poder como para que te ponga triste? O sea, Āælas demĆ”s personas son las que controlan cómo te sientes? ĀæNo serĆa mejor que decidieras no darle ese poder a la persona?
Un dialogo de este tipo, con uno mismo, sirve para que te des cuenta de muchas cosas, evitando juicios de valor porque todas las emociones son legĆtimas y, tambiĆ©n, sin culpar a nadie, porque el bienestar se consigue al mirarte y aceptarte como eres tĆŗ y como son tus reacciones.
Este mĆ©todo parece muy sencillo, pero tienes que separarte un poco de la situación y ser capaz de ver como si fuera una pelĆcula aquello que te ocurre. Entonces, al tomar distancia, no te implicarĆ”s de una manera tan intensa, facilitando que veas las cosas de otra manera.


